Fitzcarraldo ¿Una locura necesaria?



Fitzcarraldo es la película en la que Klaus Kinski encarna a un utópico empresario del caucho que sueña con llevar un teatro de ópera en Iquitos en plena selva amazónica de Perú. Es una película de ficción y documental a la vez, donde muchas escenas sucedieron en la realidad. Como la escena en la que una tribu de indígenas alza por la ladera de un cerro de quinientos metros de altitud un barco de vapor real, o cuando ese mismo barco se va por los rápidos del río, y choca contra grandes rocas. Esta es la película que Herzog estuvo a punto de abandonar mil veces, pero que finalmente completó. Esta es una película en la que el director puede ser aplaudido por ser considerada una obra maestra y a la vez criticado por lo que tuvo que hacer para conseguir hacerla. ¿En qué se diferencia el personaje de Klaus Kinski de Herzog, si ambos dos desafían la naturaleza con tal de cumplir sus sueños? Ambos dos dirigen talas de árboles, explosiones en caminos selváticos y el riesgoso trabajo de alzar un barco en una ladera por una tribu indígena.

Fitzcarraldo es sin duda la obra de un demente pero a la vez de un genio. Una película que nos habla de la importancia de cumplir los sueños y a la vez de la desmesura. Es de una belleza oscura y a la poética. Es cine de aventura y a la vez una pieza de autor. Un film fácil de aproximarse y también es irrepetible y bastante difícil de analizar. Y todas esas contradicciones y complejidades hace de esta película una experiencia irrepetible. Para muchos, incluso por el mismo director, Fitzcarraldo es la más importante que ha filmado. Herzog escribió unas memorias sobre el rodaje de esta película, las cuales tituló como “Conquista de lo inútil”. ¿Y qué es lo inútil? ¿la hazaña de un sueño? ¿la locura de desafiar a la naturaleza? ¿O el pensar la conquista como un todo y nada a la vez? Esta película está inspirada en la personalidad de Carlos Fizcarrald, comerciante de Caucho, quien fue conocido por su brutalidad con los indígenas y su desmesura: capaz de remontar un enorme barco de vapor por un cerro. Y ahí volvemos a la locura del realizador, que no es menor. Herzog decidió repetir exactamente la misma hazaña, elevando con poleas el casco del barco sin recurrur a maquetas ni efectos de ningún tipo, hiriendo a varios actores, cruzando el umbral de lo ético, y más que eso de lo humano.

Fitzcarraldo nos provoca, nos remueve, porque en su personaje protagonista descubrimos la fuerza de los conquistadores, pero también la ceguera e ignorancia del hombre blanco frente a la naturaleza y los pueblos originarios. Vemos a un hombre soñador, que es capaz de mover montañas para cumplir su sueño. ¿Pero, cuál es la percepción existencialista sobre la humanidad del director? ¿Somos mentes soñadoras y resilentes o mentes egocéntricas y egoístas? ¿Nos movemos entre ambos extremos? ¿Cuáles fueron sus motivaciones para realizar este film, conquistar lo inútil? ¿Para cumplir un sueño desmesurado? ¿O por el arte de hacer un cine arriesgado, poco común, cómo él mismo? No sé si Fitzcarraldo es una inutilidad o una locura necesaria. Quizás son las dos cosas a la vez, pero no podría afirmarlo. Y no sé si alguien podría en realidad. Lo que sí puedo afirmar es que una magnífica experiencia fotográfica y sonora para todos los amantes del buen cine.

Por Bárbara Huberman Descargar película aquí, full calidad y comenta que te pareció


Fitzcarraldo

Dirección Werner Herzog

Año 1982

Duración 157 min

Guión Werner Herzog

Música Popol Vuh

Fotografía Thomas Mauch

Productora Coproducción Alemania del Oeste (RFA)-Perú; Werner Herzog Filmproduktion

Distribución Filmverlag der Autoren





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